COMPETENCIAS CIUDADANAS
La educación
En esta primera parte nos habla
que todos los estudiantes,
independientemente de Su procedencia, situación social, económica y cultural,
cuenten con oportunidades para adquirir conocimientos, desarrollar las competencias
y valores necesarios para vivir, Convivir, ser productivos y seguir aprendiendo
a lo largo de la vida, y para esto la educación debe brindar cinco acciones que
están transformando la educación en Colombia.
Una visión esperanzadora
a manera de conclusión, sería que todos los implicados en el acto educativo nos
sentáramos a reflexionar lo que estamos haciendo con la educación, que estamos
jugando con el futuro de nuestro país y
nos diéramos a la tarea de hacer una verdadera revolución educativa que trajera
como consecuencia la mejoría de la calidad de la educación, siendo así que los docentes deben ser los principales autores, que de brindar educación de calidad a los
niños siendo mediadores de aprendizajes
significativos sonde pueda brindar
conocimientos formando constante las habilidades y actitudes que le permitan responder efectivamente a los
retos, por medio del desarrollo de lo que sus estudiantes deben saber, saber
hacer y ser.
Así la formación
en competencias (básicas, ciudadanas y laborales), en sus estudiantes, es a la
vez un incentivo para su desarrollo personal. El maestro que ama la ciencia, el
placer estético de sus explicaciones y la manera como se confrontan las
hipótesis y las ideas para su fortalecimiento o refutación, desarrolla
pensamiento científico en sus estudiantes. Pero también, promueve ambientes
democráticos el maestro que permite el diálogo de saberes, en el que cada cual
participa en la construcción de ellos mediante el reconocimiento de buenos
argumentos y con capacidad de autocrítica.
Educación influyente a lo largo de toda la
vida:
Una educación
que mejora las oportunidades educativas de los más pobres, empieza desde el
nacimiento y continúa durante toda la vida.
En los primeros
años de vida, una atención oportuna y pertinente tiene efectos de gran impacto
para los niños y las niñas. Diversos estudios han demostrado que las
interacciones que establecen los niños con su madre, padre, hermanos, abuelos y
otros adultos responsables, tienen consecuencias fundamentales para el
desarrollo del cerebro. Pero también estas experiencias educativas deben
involucrar otros factores como la salud, el cuidado y la buena nutrición, como
complementos fundamentales para alcanzar un adecuado desarrollo infantil,
cuando estas condiciones se dan, los efectos son determinantes para el
desarrollo presente y para el futuro. Los niños y niñas que reciben una
adecuada atención durante su primera infancia, aumentan sus oportunidades de
ingresar a tiempo a la educación formal, se desempeñan con mayor éxito a lo
largo de sus estudios, mejoran sus posibilidades de acceso a la educación
superior y, finalmente, tienen más capacidades para desenvolverse
competentemente en su vida laboral, mejorando así sus posibilidades económicas
y, por ende, la calidad de vida de su familia y la de su comunidad.
Educación de calidad para innovar y
competir:
La educación
como prioridad para el desarrollo del país, vinculada a la realidad de las
regiones, del país y del mundo, En este sentido, el tamaño del impacto en la
sociedad y la cultura va a depender precisamente del grado de conocimiento que
se haya alcanzado y en ese sentido vale decir que la ciencia, tanto básica como
aplicada, adquiere un protagonismo central en los procesos de innovación. Es
importante señalar que cuando hablamos de sociedades innovadoras, en el sentido
más amplio del término, no solo se hace referencia a los sectores industriales
y productivos, también se refiere a las innovaciones sociales.
La familia y las competencias ciudadanas
La familia y Las
competencias ciudadanas junto con la educación son pilares fundamentales que
nos ayudan a formar como buenos ciudadanos
brindando conocimientos y las habilidades cognitivas, emocionales y
comunicativas que hacen posible que las personas participen en la construcción
de una sociedad democrática, pacífica e incluyente la familia, la educación
son fundamental para participar
democráticamente y para hacer que nuestros derechos sean respetados. La
capacidad para imaginar distintas alternativas creativas de solución es una
competencia cognitiva para poder resolver pacíficamente conflictos entre
personas o entre grupos. El reconocimiento y manejo de las emociones propias es
una competencia emocional fundamental para relacionarse pacíficamente con los
demás.
Las
instituciones educativas no son los únicos espacios apropiados para la
formación de las competencias ciudadanas. Esta formación puede y debería
ocurrir también en la familia, a través de los medios de comunicación y en
otros espacios de socialización. Sin embargo, las escuelas son lugares
privilegiados porque, entre otras razones, son pequeñas sociedades en las que
los estudiantes pueden poner en práctica las competencias ciudadanas que estén
aprendiendo.
La formación
ciudadana puede darse durante las clases de todas las áreas académicas. Por
ejemplo, en una clase de ciencias naturales es común encontrarse con temas
controversiales con implicaciones éticas como los avances en ingeniería
genética o el impacto ambiental de los desarrollos científicos y tecnológicos.
Estos temas pueden ser aprovechados para generar discusiones en las que los
estudiantes tengan que exponer clara y enfáticamente sus argumentos, pero a su
vez tengan que escuchar seriamente los de los demás y tratar de construir a
partir de las diferencias. Así se pueden desarrollar y practicar algunas de las
competencias ciudadanas fundamentales para la democracia participativa. Además,
de paso, los contenidos de las ciencias naturales adquieren más sentido y
relevancia para los estudiantes, lo que hace que mejore su aprendizaje.
Por otro lado,
en todas las clases de cualquier área académica se dan dinámicas que pueden ser
aprovechadas para formar la ciudadanía. Por ejemplo, todas las clases requieren
algunas normas que favorezcan las interacciones constructivas. Involucrar a los
estudiantes en la definición de estas normas permite no solamente que puedan
expresar sus argumentos y llegar a acuerdos sobre temas complejos, sino que
comprendan mejor el sentido que las normas tienen para la convivencia. Esto
puede ocurrir desde los primeros años de formación escolar.
Bibliografía
Comentarios
Publicar un comentario